¡¡Herramientas útiles que te servirán para amar a la persona que eres ahora!!

¿Con qué frecuencia sueles pensar en quién fuiste o en quién te convertirás algún día?

La primera reacción al leer esto es que es un tema algo profundo. O posiblemente estás demasiado ocupada para considerarla. Pero aun así tienes tiempo pensando en eventos del pasado que te involucran o a otros… ¡¡Entonces!! No estas, disfrutando de la plenitud de vivir el ahora.

Si pasas tiempo preocupándote por lo que podría suceder, o cómo alguien más podría influir en tu futuro, no estás experimentando el esplendor de lo que eres ahora. Quien somos ahora está sometido a variaciones constantes. La realidad implícita es que lo que somos ahora es totalmente diferente de quienes fuimos una vez. Quienes somos ahora no es lo mismo en lo que inevitablemente nos convertiremos mañana.

Nuestra evolución se lleva a cabo sobre una base diaria y momento a momento. Ya sea por elección o inconscientemente, nada detiene nuestra evolución, ya sea porque aprovechemos las oportunidades o por el contrario seguimos ciegos ante las realidades, una u otra postura únicamente determina la calidad de nuestro viaje.

Cuando aceptamos quiénes somos actualmente, vemos la vida con una perspectiva nueva. Porque nos mantenemos en el poder, para incentivar el desarrollo de nuestras vidas. No en calidad de testigo, sino como protagonistas que buscan saborear los momentos en que nos encontramos. Experimentando por completo la magia y la magnificencia de la vida misma.

Aceptar lo que eres ahora no significa que todavía no estés ocupada o que no experimentes todo el espectro de las emociones humanas. Por el contrario, estas recibiendo la hermosa sensación que genera la tranquilidad y la madurez para dejar fluir lo que te rodea. Aun cuando no lo puedas controlar.

Has notado que cuando dejas de traer al presente historias sobre lo que fuiste una vez, experimentas tranquilidad o en su antónimo sientes algo de nostalgia porque extrañas antiguas vivencias. No te distraigas por quién fuiste una vez. El hoy y ahora indica que tenemos que danzar antes los momentos que nos rodean, dejando ir todo aquello que está fuera de nuestro control. Fluir, esa es la orden.

Aceptarte tan cual eres, es afirmar que estas dispuesta y abierta para danzar con la vida, que estas disponible para comprobar la plenitud y la riqueza de los momentos en que te encuentras. Convierte tus vivencias actuales en obsequios y no en oportunidades fugaces. Posiblemente te cueste un poco de resistencia estar contigo mismo en este instante. Nuestras mentes pueden deambular fácilmente y de forma predeterminada a viejos patrones de pensamiento que nos sacan del presente. Pero con mucha práctica, podemos reprogramar esa acción para comenzar a vibrar en una frecuencia más alta y libre de creencias del pasado.

Cuando sientas esos episodios en que te sientes en desbalance con la actualidad, aquí están las 3 herramientas que te ayudaran volver al camino y amando a quién eres actualmente.

Atención: Fíjate algo simple: mientras lees este artículo, mira lo que sucede. Es un cambio sutil pero poderoso, ya que estas enfocando tu atención en este momento. Creas involuntariamente la apertura para llenar tus vacíos con sabiduría, y te estas queriendo porque buscas realizar los cambios necesarios para estar mejor.

En Bali, existe una práctica llamada Qigong y consiste en enseñarle al practicante a experimentar la presencia del “yo” superior para que pueda recorrer la distancia entre su cabeza y corazón. Allí aprendí una palabra japonesa “Ima”, que significa ahora. Y cada mañana durante mi inducción aprendí que la distancia es corta entre mi cabeza y mi corazón, aunque a veces pareciese imposible de acceder u olvidar. Siempre valdrá la pena enfocarse en hacer el viaje, el viaje es “Ima”.

Percepción: Nuestra percepción es la lente a través de la cual nos vemos a nosotros mismos y al mundo. Donde elegimos poner nuestra atención puede nublar o aclarar nuestra vista. Cómo elegimos percibirnos a nosotros mismos es la misma forma en la que otros nos van a percibir (¿paradójico, ¿verdad?). “Cómo vemos que la vida transforma nuestra visión de la vida”.

Nuestras opiniones moldean nuestros pensamientos, sentimientos y acciones. Si nuestra percepción está nublada por nuestras experiencias pasadas, errores, heridas, etc., es desafiante estar abiertos a lo que está justo frente a nosotros ahora. Cuando nuestra lente está llena de preocupación y miedo, es difícil respirar la belleza que existe en este momento.

Para abrazar quienes somos en él presente, tenemos que reducir los juicios sobre los eventos del pasado. Hay que soltar esa incesante preocupación por el futuro. Una buena alternativa para rescatarnos de esos momentos, es centrándonos en la respiración y ubicarnos en la idea de que estamos a salvo y retenidos. Quienes somos ahora mismo es exactamente lo que debemos ser. Todo está bien y la vida puede ser mucho más simple de lo que imaginamos. Menos es más cuando se trata de mantener una vista clara como el cristal.

Alineación: Cuando aceptamos lo que somos en el presente, nos permitimos alinearnos o vibrar con quién somos en ese momento. La alineación se trata de saber cómo quieres sentirte y cómo quieres estar en el mundo. Permanece en tu norte. Simplemente concéntrate en mantener tu lente despejada para que puedas visualizar tú meta. El truco es no complicar demasiado lo que es perfectamente simple y natural. La resistencia, el pasado, el futuro y el miedo son los bloques que nos impiden abrazarnos aquí y ahora. Enrútate en el presente, mira lo que te rodea, ama lo que tienes, se agradecido por lo que recibes y por lo que llegará. Amate y abraza tu ser, porque eres valiosa.

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